La Cifoplastía es el método más rápido y más seguro para suprimir el dolor en las fracturas vertebrales, restaurar la altura vertebral y evitar la posibilidad de que se fracturen por osteoporósis las vertebras adyacentes.
Este procedimiento se realiza por cirugía minimamente invasiva con dos incisiones de sólo 3 milímetros cada una paralelas a la columna vertebral y el paciente puede caminar el mismo día y no precisa ningún reposo en cama. Puede realizarse con anestesia local.
La cifoplastía es mucho más segura que otros métodos como la Vertebroplastia porque se crea en la vértebra fracturada un espacio con un balón inflable que restaura la altura vertebral y que se rellena con cemento plástico inyectado a baja presión.